El viento sopla, se mecen los árboles y danzan, no se resisten a lo que es. Ellos juegan y tararean una delicada melodía.
Sopla el viento en mi cara, lo escucho, lo siento recorriendo mi cuerpo. Se mecen mis manos al mismo tiempo.
Suena la orquesta. La luna escucha muy dispuesta. Siempre brillando, brillo de fiesta.

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